Memorándum: una apisonadora para el pueblo griego

Los pre-requisitos del Gobierno grego aprobados por una estrecha mayoría de 153 parlamentarios (de un total de 300) el 18 de mayo equivalen a un nuevo super-memorandum, mientras las medidas agudizadoras del empobrecimiento se extienden hasta 2021, tres años después del final del tercer programa en vigor, que acaba en agosto de 2018.

Leonidas Vatikiotis

El nuevo memorandum (el tercero votado por los parlamentarios de SYRIZA y ANEL, tras el acuerdo de agosto de 2015 y los ore-requisitos de mayo de 2016) sacrifica en el altar del superávit fiscal cualquier aumento del PIB que pudiera existir. La reducción del PIB en un 0,5% en el primer trimestre de 2017 acaba ya con las proyecciones optimistas de reducción del desempleo, que se habían incorporado en el presupuesto de este año. No es ninguna coincidencia que el crecimiento proyectado del PIB de 2017 en el medio plazo se limite a un 1,8%, muy por debajo del 2,7% previsto en el presupuesto estatal.

Las medidas incluidas en el 4º memorandum, que se han cualificado en el objetivo presupuestario a medio plazo del Programa 2018-2021, equivalen a un torbellino y se pueden dividir en 4 categorías generales:

Medidas de recuperación

Siete medidas tienen un Impacto directo en el ingreso disponible de los ciudadanos, es decir, profundizan la pobreza.

  1. Reducción de las pensiones

La llamada diferencia personal entre pensiones primarias y suplementarias ha sido objetivo del gobierno, con una reducción que alcanza hasta un 18% de la pensión pagada. En números absolutos la reducción alcanzará una media de 185 euros al mes y en algunos casos hasta 300 euros, y se espera que afecte a 1,35 millones de pensionistas.

En la primera línea de fuego estarán los pensionistas de la antigua TEVE (Agencia Aseguradora de los Autónomos), médicos, abogados, ingenieros y farmacéuticos retirados, dobles pensionistas, etc. La medida se aplicará desde el 1 de enero de 2019. También sufrirán pérdidas los jóvenes pensionistas que se retiren hasta el 31 de diciembre de 2018.

  1. Reducción del ingreso libre de impuestos

Esta medida, que según el Ministro de Economía Eykl. Tsakalotos, causaría su dimisión si se aprobara, será aplicada el 1 de enero de 2020 y se estima que suponga una carga para cada familia de unos 600 euros al año en promedio. El nuevo umbral de ingresos libres de impuestos, que afectará exclusivamente a los pobres, se desarrolla de la siguiente manera:

1,250 euros (antes 1.900 euros) para los contribuyentes sin hijos

1,300 euros (antes 1.950 euros) para los contribuyentes con un hijo a cargo

1,350 euros (antes 2.000 euro) para los contribuyentes con dos hijos a cargo

1,450 euros (antes 2,100) para los contribuyentes con 3 hijos a cargo o más.

Los ahorros para el Presupuesto del Estado o el coste que pagarán los pensionistas por los recortes de pensiones en 2019 ascienden a 2,26 millones de euros el coste que pagarán los contribuyentes por la reducción drástica de los ingresos libres de impuestos a partir de 2020 es de 1.920 millones de euros (1,92 millardos).

  1. Aumento de las contribuciones a los seguros

En el artículo 58 se establece que a partir del 1/1/2018 las cotizaciones de seguros de los autónomos se calcularán sobre la renta mensual, incluidas las contribuciones. Se trata de un robo sin precedentes – una confesión del fracaso de la EFKA (Institución de Seguridad Social), ya que ¡las cotizaciones se calcularán sobre un ingreso inexistente! Según los cálculos realizados por profesionales, ¡el consiguiente aumento, en relación con el año en curso, puede alcanzar el 37%!

  1. Reducción de los regímenes salariales especiales

Los oficiales del ejército, la policía, el cuerpo de bomberos y la Guardia Costera reaccionaron ferozmente, y forzaron al Gobierno en el último momento a proponer subsidios para cerrar la brecha provocada por la reducción de los niveles salariales. Sobre la base de la racionalización, el Gobierno intentó eliminar los subsidios que habían llevado a niveles salariales más sostenibles.

Además, según una declaración de POSDEP (Federación Panhelénica de Asociaciones de Profesores y Personal de Investigación), también se produjeron recortes salariales en las universidades, desmintiendo las proclamaciones del Ministro de Educación, Sr. Gavroglou, en la reunión de rectores del 13 de mayo, que habló de aumentos salariales de los profesores en todos los niveles, que iban del 2,5% al 7,5%. Incluso si hubieran sido aplicados, dichos aumentos habrían sido absorbidos por los aumentos de impuestos…

  1. Reducción de subvenciones a municipios y regiones

Sobre la base del artículo 8OA, a partir del 1 de enero de 2018, el importe total que se ha de transferir anualmente del presupuesto ordinario a los municipios y regiones no debe superar los 3.400 millones de euros (3,4 millardos). La decisión se justifica de la siguiente manera: como los municipios lograron elaborar y ejecutar presupuestos equilibrados, ¡no necesitan los Recursos Independientes Centrales! Por lo tanto, es evidente a dónde conduce la famosa «independencia financiera» de los municipal: a la retirada gradual por parte del Estado de la financiación y la transferencia del coste a las espaldas de los ciudadanos.

  1. Gravamen de arrendamiento inmobiliario a corto plazo en el contexto de la economía compartida

Esta solicitud particular, contenida en los artículos 83 y 84, incrementa significativamente el coste de Airbnb y era un requisito de los hoteleros para reducir la brecha de precios entre hotels y arrendamientos a corto plazo de plataformas elecrónicas que hacían que los hoteles no fueran rentables.

  1. Uso más extendido de medicamentos genéricos

El artículo 88 alienta a las farmacias a prescribir cada vez más medicamentos genéricos baratos con el incentivo de una deducción obligatoria de las compañías farmacéuticas si los genéricos superan el 25% de los medicamentos incluidos en las recetas. Este porcentaje puede ser ajustado anualmente, por decisión del Ministro de Salud. Por otra parte, se pueden establecer los objetivos incorporados en el sistema de prescripción electrónica para todos los médicos, así como las sanciones! Como resultado, el gasto farmacéutico se reducirá, en beneficio del Presupuesto Estatal, aunque con efecto desconocido en la salud de los asegurados.

El Comité Científico del Parlamento ya ha expresado reservas sobre la constitucionalidad de los recortes en los derechos de pensión y los salarios especiales. En un extenso informe, el Comité se pregunta si se garantiza o no un justo equilibrio entre las exigencias del interés general, tal como se invoca desde el Gobierno, y la protección de los derechos fundamentales del individuo. Por supuesto, SYRIZA, al igual que todos los demás gobiernos que firmaron un memorandum, no dijo ni pío…

Medidas del Liberalismo Realmente Existente

El Capítulo E, titulado «Disposiciones de Competencia del Ministerio de Justicia» describe todos los detalles de la modificación del Código de Procedimiento Civil para permitir el inicio de las subastas electrónicas. El gobierno y los banqueros, bajo el temor de las reacciones populares que culminaron en el período anterior, establecen el marco institucional que permitirá el desalojo incruento de miles de hipotecados de sus casas, sin publicidad. El artículo 959.1 enmendado del Código de Procedimiento Civil, indica sugestivamente que «la subasta electrónica es llevada a cabo por el notario electrónico certificado, a través de los sistemas de subastas electrónicas. Las subastas electrónicas se llevan a cabo los miércoles o jueves o viernes de 10.00 a 14.00 o de 14.00 a 18.00».

De acuerdo con las disposiciones del Acuerdo Financiero habrá un endurecimiento de los procedimientos presupuestarios, Una enmienda a la Ley 4270/2014 establece que la presentación del anteproyecto de presupuesto anual del Estado está sujeta a la observación del Consejo Financiero de que se cumplen las disposiciones del Acuerdo Financiero (artículo 66). ¡Liberalización de la venta de medicamentos sin receta! Confiado en que la venta de medicamentos en supermercados resultará en el aumento de sus precios, el Gobierno se apresura a imponer precios máximos para su compra por el sistema de salud, para no cargar el presupuesto. En cuanto a la carga sobre los ciudadanos, se deja al estado de ánimo de la industria farmacéutica….

Según lo dispuesto por la Troika doméstica, es decir, por intereses comerciales específicos que tienen interlocución directa con el Gobierno, el artículo 49 prevé la apertura de las tiendas los domingos de mayo a octubre, a excepción del segundo domingo de agosto. De hecho, el párrafo 2 elimina todas las restricciones previas sobre el tamaño del local, la relación jurídica con las cadenas de tiendas, y así sucesivamente. Esta medida es una orden de los grandes almacenes a los ejecutivos de SYRIZA y pronto dará lugar a una redistribución en las cuotas de ventas a expensas de los mercados tradicionales como el de la calle Ermou, en beneficio de los centros comerciales como el que hay cerca del aeropuerto. De hecho, en el memorando explicativo, en un impecable dialecto neoliberal que se ha convertido en la lengua nativa de SYRIZA, se afirma directamente que el desafío es mejorar la competencia… ¡y que el más fuerte sobreviva!

Otro «regalo» a ciertos intereses privados es también la ampliación del propósito de las Sociedades Administradoras de Reclamaciones, que se encuentra en el artículo 48. El 4º Memorandum les da la oportunidad adicional de administrar bienes raíces que han estado cargados con avisos de cambio o de ejecuciones hipotecarias. Este cambio entrega viviendas y locales comerciales que estaban garantizados en las «hipotecas rojas» a las garras de los depredadores.

Además, como concesión a los propietarios de escuelas privadas, ofrecen la oportunidad a los estudiantes de participar en clases de idiomas extranjeros en escuelas privadas.

La imposición del liberalismo más primitivo de SYRIZA se acompaña de la introducción del «acceso abierto» de las autoridades fiscales en los datos de los contribuyentes para lograr la clasificación de las características de riesgo de evasión (perfiles de riesgo), de una parte, (esto es, «Estado gran hermano»). Y por otra parte, se garantiza la inmunidad absoluta de quienes logren reestructuraciones o anulaciones para evitar el riesgo de ser perseguidos (es decir, se baraja y se vuelve a dar cartas, ¡por personas que están por encima de la Ley!). También se otorga inmunidad a los miembros de la Junta Directiva de EOPYY (Agencia Nacional de Servicios de Salud) y otros comités, creando de facto un cuerpo de funcionarios estatales -mandarines que operan más allá y por encima de la ley.El artículo 39 del nuevo memorándum permite la intervención y el control por parte del Estado sobre las finanzas de los partidos políticos. En concreto, se afirma que «la expedición de cupones, cuya compra es un medio de financiación, sólo se permite si […] existe mención del nombre, CIF o número de identidad del comprador, si el importe de la financiación es más de cincuenta euros.

Medidas contra los trabajadores

La promesa de SYRIZA de restablecer la negociación colectiva tuvo el mismo destino que los memorandos rotos: «A partir del 21.8.2018, el marco institucional de la negociación colectiva vuelve a la condición establecida en 1876/1990 (A’27)», como se menciona en el informe explicativo.

Las medidas para mitigar los efectos de los despidos colectivos anunciadas por SYRIZA («importes para cobertura del auto-seguro, cantidades disponibles a través de la responsabilidad social corporativa para la formación y la consultoría») figuran efectivamente en el artículo 17, titulado «Control de los despidos colectivos». Pero estas son medidas sobre las que «el empleador puede llamar la atención de los empleados». ¡Puede o puede que no! Como podían hacer en el pasado, sin el cuarto memorándum de SYRIZA.

Las opiniones del Consejo Laboral Supremo no son vinculantes. El informe explicativo del 4º Memorando señala que «la decisión negativa motivada del Consejo Laboral Supremo por el incumplimiento de las condiciones relevantes es una presunción de nulidad de los despidos ante los tribunales civiles» y nada más. ¡Lo que significa que no tiene un carácter vinculante!

Las malas noticias para los despidos colectivos son evidentes desde las primeras líneas del informe explicativo, en el que se afirma que la disposición propuesta toma en consideración «la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE» (Compañía General de Cemento Heracles -AGET Heracles- contra el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social) C-201/15 del 21 de diciembre de 2016, que modifica el marco legislativo para el control de los despidos colectivos con el fin de armonizar el Derecho nacional con el Derecho de la UE». La decisión fue interpretada como una «ventana» para facilitar el despido de 236 trabajadores de la fábrica de Chalkis, a petición de la multinacional francesa (Lafarge, propietaria de AGET Heracles), introduciendo una interpretación más flexible de la ley griega que era claramente mucho más favorable a los trabajadores que la de la Unión Europea. Es por ello que Lafarge había recurrido ante el Tribunal Europeo, desafiando la ley griega. En lo que se refiera al cierre patronal, lo importante es la denuncia presentada por el Portavoz del Sindicato de Jueces y Fiscales en el Parlamento el 16 de mayo, que sostiene que el artículo 20 que figura en la Parte B («Regulaciones Laborales») del Memorando, introduce por la puerta trasera el cierre patronal… ¡que SYRIZA supuestamente no permitía que se introdujera! Ni el Gobierno, ni los acreedores ni sus portavoces dijeron ni una palabra ante esta revelación. La medida retrógrada también se ve confirmada por la modificación de los párrafos 1 y 2 del artículo 5 de la Ley 1264/82, en la que se declara explícita y categóricamente que: ¡está prohibido contratar a esquiroles y se prohíben los cierres patronales! Estos artículos fueron enmendados. En otras palabras, dejaron de ser vinculantes para los empleadores como lo fueron hasta el 18 de mayo.

Por lo que respecta a los permisos sindicales (artículo 19) establecen un marco único que regula uniformemente los permisos pagados y no pagados. Es más que obvio que un Gobierno que impone tales medidas contra los trabajadores no puede ser llamado un gobierno de izquierda. sino las sobras de un capitalismo fallido.

Privatizaciones

En el 4º Memorandum se regula la puesta a disposición «desde la fecha del registro del estatuto de la Sociedad Anónima al Servicio General del Registro Mercantil, ipso jure i¡y sin ninguna compensación, desde el Fondo Estatal de Desarrollo de Activos (TAIPED) a la Sociedad Anónima los derechos de propiedad, los derechos de gestión y explotación, los intereses financieros adquiridos, los derechos intangibles, así como los derechos de explotación, mantenimiento y explotación de las infraestructuras que habían sido transferidos al TAIPED. ¡En consecuencia, todo pasa al superfondo para su liquidación!

Además, las siguientes doce entidades jurídicas pasan inmediatamente al citado superfondo: OASA (Compañía de Transporte Publico de Atenas) y sus filiales (OSY SA y STASY SA), OSE SA (Compañía Ferroviaria), OAKA (Centro Olímpico Atlántico de Atenas), ELTA (Correos de Grecia), el Aeropuerto Internacional, las Salinas Griegas, Corte Corporativa Industrial de ETVA, Corinth Canal S.A, Compañía Central de Mercado y Pesca, Mercado Central de Tesalónica, TIF – HELEXPO y tiendas libres de impuestos.

Para el 31 de diciembre de 2017, el 66% de las acciones de DEPA (Sociedad Pública de Gas) del capital social de DESFA (Gestión del Sistema Nacional de Gas Natural) deben ser vendidas a través de licitación internacional realizada por el TAIPED.

El temperamento de SYRIZA en la venta de bienes públicos se refleja con exactitud en la tabla incluida en el medio plazo, derivada del TAIPED, que muestra que en 2017 y 2018 ¡se producirán recogidas récord! Al parecer, SYRIZA no solamente sabe cómo vender a saldo a la gente de la izquierda, sino que también saben liquidar la riqueza pública…

El 4º Memorándum prevé también la contracción del DEI (Junta de Electricidad Griega) de forma que en 2017 su cuota en el mercado minorista del sistema interconectado se limite al 75,24%, en 2018 al 62,24% y en 2019 al 49,24%. Otro golpe aplastante a la DEI vendrá del aumento de las tarifas anuales de la electricidad subastada de 16% en 2017, de 19% en 2018 y de 22% en 2019. La imposición de la contracción de la DEI a través de la vía administrativa, es decir, por medio del poder del Estado, muestra no sólo cuán huecas son las creencias anti estatales liberales, sino también que el Gobierno junto con la Troika legislan en nombre de los intereses privados. Nadie duda que detrás del artículo 101 hay ciertos individuos que operan en el mercado de la energía. ¡Es por ellos que los diputados de SYRIZA y ANEL traicionan una vez más la confianza del presionado pueblo griego!

Contramedidas: endulzando la píldora de los excedentes  

El Gobierno trató de endulzar la píldora del nuevo memorandum y la sangría de trabajadores y pensionistas prometiendo un paquete de medidas -las famosas contramedidas, que se aplicarían siempre y cuando se alcance un superávit del 3,5% del PIB. Las contramedidas incluían la reducción del ENFIA (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) por importes impositivos de hasta 700€, no superiores a 70€, reducción del tipo impositivo del 22% al 20%, reducción de la tasa especial de solidaridad y del impuesto de sociedades del 29% al 26%   Las contramedidas también incluyen subsidios de vivienda para un máximo de 600.000 hogares, atención médica gratuita para una proporción muy pequeña de la población con ingresos inferiores a 1.200 euros, programa de guardería, comidas escolares, prestaciones por hijos, medidas laborales dirigidas a los desempleados de la OAED (Organización para el Empleo y la Fuerza de Trabajo de Grecia), la reducción de gastos farmacéuticos para los contribuyentes con ingresos hasta 1.200€, etc.

El problema no es que las contramedidas se vayan a implementar pasados dos años. El problema es cómo la condición sine qua non para su aplicación es el logro de superávits fiscales escandalosos a través de la aplicación de las medidas antes mencionadas, así como cualesquiera otras que puedan ser necesarias hasta que el programa se complete, en agosto de 2018.

Por lo tanto, las contramedidas, que son migajas y sólo se aplicarán en la medida en que el FMI esté de acuerdo, funcionan como la zanahoria que legitima el azote de la reducción de las pensiones y del nivel de ingresos exento de impuestos.

Por último, pero no menos importante, una cosa que se repite desde 2010 con irritante exactitud es la inclusión en el Memorándum de una serie de disposiciones correctas y necesarias. Por ejemplo, en el actual Memorandum, entre otros muchos elementos (como la abolición del régimen de exención de impuestos de los diputados con el artículo 71, la reducción del IVA sobre los suministros agrícolas del 24% al 13% con el artículo 70, la prohibición de la financiación de partidos políticos por entidades jurídicas, etc), cabe mencionar la creación de un registro electrónico de factores de producción para proyectos públicos y privados, estudios, servicios técnicos y otros servicios científicos relacionados. Asimismo, la creación de una plataforma electrónica de adquisición de servicios de salud y la introducción de una programación anual de adquisiciones que, si no elimina, restringe significativamente el potencial de corrupción que plantea la descentralización de las adquisiciones sobre la base del principio de «hospital y abastecimiento».

En mi opinión, la inclusión de tales medidas de modernización urbana por parte de todos los gobiernos del memorandum PASOK, ND y SYRIZA y sus ministros de Salud (Loverdos, Adonis, Polakis) es un intento de embellecer los propios memorandos y deconstruir a quienes los culpan como una causa de retroceso social. De hecho, todos juntos (PASOK, ND, SYRIZA) demuestran su incapacidad para manejar los bienes comunes sin tener a la Troika sobre sus cabezas, para que les dicte incluso cómo debe tener lugar el suministro de medicinas.

Por esta razón extra son peligrosos y cuanto más rápido salgan del poder, mejor….

Traducido para Rebelión por P.R.

Maquillando la crisis del euro, una crítica a la “propuesta moderada” (semanal Prin)

1198Δημοσιεύτηκε στην ιστοσελίδα Rebelion.org
Intervención política: Salvavidas de Syriza al euro 

Intervención política y no simplemente un tratamiento teórico es el libro de Yanis Varufakis, James Galbraith y Stuart Holland, con título Una propuesta moderada para la resolución de la crisis del euro (ediciones Potamós, 2014). De la propuesta de los escritores se dice que desde el primer momento “encontró el apoyo activo de casi todas las fuerzas políticas del Parlamento Europeo”, demostrando, según los escritores, que “existe la posibilidad de consenso de muchas y diferentes visiones en torno a cuatro sencillas propuestas para salir de la crisis”. Al final del libro se menciona que la “propuesta moderada”, independientemente de su aplicación o no, “muestra a los pueblos de Europa que existe una propuesta alternativa razonada, efectiva, de inmediata aplicación y moderada para la resolución de la crisis del euro”.

LEONIDAS VATIKIOTIS

El carácter político de la propuesta queda clara no sólo por la presencia del presidente de SYRIZA en el acto de presentación del libro, el 17 de junio, y todos los elogios que allí le dedicó, siendo el más importante la calificación de la propuesta como radical, y no como moderada, tal y como la denominan los autores. Su peso político y más especialmente su estrecha relación con la línea política de SYRIZA quedan claros por una idea común básica que rechaza el cuestionamiento del constructo europeo o lo remite a un futuro indefinido, censurando su empleo. Así, las propuestas formuladas dejan fuera de tiro la estructura de la UE y de la eurozona considerándolas aún hoy no responsables de la crisis actual, y centrando toda la polémica en las maneras de gestionarla.

Sobra decir que semejante razonamiento, por más que de manera inmediata, es incapaz de explicar de un modo científico e histórico la intensidad con la que se está manifestando la crisis. Además da carta de naturaleza en la conciencia de la sociedad a los mecanismos de la UE.

Bajo mi punto de vista, las soluciones que se incluyen en la propuesta Moderada tendrá la misma suerte de otra propuestas “políticamente tranquilas” aportadas en los últimos años con el objeto de conciliar lo irreconciliable, para terminar finalmente en el olvido, como sucedió, por ejemplo, con la propuesta de emisión de eurobonos. La propuesta Moderada adolece de una lectura ideológica, es decir, no científica, y parcial de la realidad tal como se ha visto conformada muy especialmente estos últimos años. La interpretación que da a la crisis es superficial y en consecuencia, inevitablemente, las recetas por las que se opta (cuando no peligrosas para las clases populares) están condenadas a caer en el vacío, desmintiendo lo comúnmente admitido de que basta el respeto a las condiciones para debatir y adoptar una solución de gestión alternativa y viable a primera vista.

Las medidas que se incluyen en la propuesta Moderada para la solución de la crisis del euro (ed. Potamós, 2014) pasan por alto el carácter estructural de la actual crisis capitalista. Además ignoran el papel de la UE como catalizador del ataque del capital, facilitado por el agudizamiento de la crisis.

En resumen, los autores sostienen que “la eurozona está siendo golpeada por (y está llamada a enfrentar) cuatro crisis: la bancaria, la crisis de deuda pública, la caída de las inversiones y una nunca antes vista crisis humanitaria”.

En el marco del mencionado “diagnóstico” proponen cuatro medidas que “respetan la línea de los Acuerdos, por lo que no es necesaria reconsideración alguna de los mismos”. En primer lugar, cuando el mecanismo supervisor del BCE constata que un banco de la eurozona se enfrenta a una capitalización, el estado-miembro en el que el banco tiene su sede puede, a su buen criterio, pedir su inmediata recapitalización por medio del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE), remitiendo al banco al MEE y al BCE (rehuyendo así su responsabilidad supervisora en lo referente al banco en cuestión). La segunda medida apunta a la crisis de deuda pública y prevé que con el vencimiento del bono de un país golpeado por la crisis de deuda pública el BCE intervenga liquidando un porcentaje del bono que se corresponde con la deuda legal según Maastricht, que alcanza el 60% del PIB. La liquidación tendrá lugar mediante la emisión de nuevos bonos que gravarán al estado-miembro, los cuales, no obstante, vendrán garantizados por el BCE, dotándolos de un interés bajo (menor al 2%), en lugar del interés al que se les está prestando ahora a los países golpeados por la crisis, por encima del 4%. La tercera media se dirige a un “programa inversor paneuropeo para la recuperación y la cohesión”, en pocas palabras, a un “new deal” europeo. Como medio para ello se proponen ambiciosos programas de inversión del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y del Fondo Europeo de Inversiones (FEI), con participación nacional (en torno al 50%), la cual, al ser imposible de cubrir por métodos tradicionales (vía presupuesto estatal) en razón de la crisis, se cubrirá, entre otras maneras, mediante emisiones de bonos del BCE que se cargarán a los países miembros. En la cuarta medida, que lleva por título “programa urgente de solidaridad social”, se incluye un programa “calórico” que asegure el abastecimiento alimentario, al estilo de los “feeding coupons” americanos, así como la cobertura de necesidades energéticas mínimas y de transporte. Se propone que su coste se cubra mediante los beneficios que da a los países con superávit el sistema contable Target 2, que permite y facilita los intercambios en la zona euro.

La primera propuesta de los tres autores contra la crisis bancaria equivale, hablando de Grecia, a una rapidísima deshelenización de los bancos. Ante la prisa por resolver el espinoso problema de la falta de crédito, se verán favorecidos los bancos problemáticos de la periferia europea en el Mecanismo Europeo de Estabilidad y a través de éste, como podemos fácilmente suponer, en los grandes bancos alemanes que de una manera u otra los ambicionan. Se tratará de un proceso catastrófico, en tanto en cuanto se acelerará la tendencia de marginalización y decadencia del capitalismo griego en beneficio de aquellos bancos con sede en el núcleo de la eurozona, como Alemania. En correspondencia con lo que ha sucedido en otros sectores de la economía (naval, textil), la superación de los hundidos mercados nacionales significará la división del mercado único en un centro todopoderoso y una periferia renquante.

Pocos bancos y éstos alemanes proponen Varufakis, Galbraith y Holland y ¡Syriza!

Pero hay algo más importante: la absolución de los pecados que concede la propuesta Moderada a cuantos decidieron mediante maniobras opacas y escandalosas bañar en oro a los bancos y ahora a toda prisa estudian también el cierre del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera con la intención de tapar todo cuanto sucedió, escándalos ante los cuales el escándalo Coscotás parece una nimiedad. En Grecia los bancos se apropiaron de 211.000 millones de euros del 2008 hasta ahora y queda por enterarnos en las próximas semanas, con la elaboración del “test de resistencia” anunciado por el BCE, si rapiñarán también los 11.000 millones que aún tienen a su disposición. En los 27 países miembros de la UE desde el 2008 hasta el 30 de septiembre del 2012 se aprobaron 5.086 billones de euros o el 40’3% del PIB en el año 2011. Además, este trasvase, insólito en volumen, contradice una de las asunciones fundamentales de los autores que atribuye la crisis, o al menos su actual paroxismo, al “abrazo mortal” entre estados empobrecidos y bancos empobrecidos. Pero esta interpretación encubre un crimen. En Irlanda y en Chipre, de la manera más flagrante, la crisis empezó como bancaria y se transformó en pública cuando los fondos públicos, bajo mandato de la UE que sistematizó la imposición de los Memorandos y el diseño de los programas de austeridad, fueron impelidos a salvar a los bancos. Hasta entonces sus finanzas públicas disfrutaban de una desacostumbrada extrema buena salud. La deuda pública de Irlanda el año 2009, un año antes de asumir la deudas bancarias, era del 64’8% de su PIB, mientras que la de Chipre, ya en el 2011, era del 71’1% de su PIB. El correspondiente intento de traspaso de recursos que se llevó a cabo en Grecia no tuvo por lo general a los bancos en el bando de los favorecidos. Sobre todo tuvo a los bancos franco-alemanes, que fueron salvados con el dinero del primer préstamo, cuando se estaban deshaciendo de los bonos griegos que tenían, consecuencia de lo cual fue que sus inversiones en deuda griega disminuyeron de 122.600 millones de euros a 31 de diciembre de 2009 a la mitad dos años más tarde, el 31 de diciembre de 2011, abriendo así el camino a la quita de los bonos a través del PSI. En consecuencia, el coste que han asumido los contribuyentes europeos para salvar a los bancos impone una, y sólo una, solución evidente y racional, dado que el beneficio se corresponde con el coste: la nacionalización de los bancos sin ninguna indemnización y la persecución por vía penal de los gestores que los llevaron al desastre, así como de los bancos centrales que fracasaron estrepitosamente en su papel de supervisión. Más allá de la necesidad, la efectividad de esta elección le resultó clarísima a Islandia, donde su adopción resolvió definitivamente el problema del sector crediticio. En Grecia, por el contrario, los bancos, a pesar de la inmensa cantidad de recursos que han absorbido, mantienen el grifo del crédito herméticamente cerrado. En base a los datos que ofreció el Banco de Grecia el saldo de los préstamos en julio del 2014 se había reducido en torno a 9.000 millones de euros en relación con julio del 2013 (de 222,4 el año pasado a 213,8 éste). Una imagen, en consecuencia, que muestra “a los bancos empobrecidos y a los estados-miembro de la eurozona empobrecidos como nadadores impotentes que se agarran el uno al otro mientras se hunden juntos en el fondo del proceloso mar” no sólo no se corresponde con la realidad, sino que oscurece el escándalo de la salvación de los bancos.

La segunda propuesta repite, de manera indirecta, la conversión en recíproca de parte de la deuda pública de los países endeudados. No obstante, incluso los propios autores reconocen que el resultado será que, en un plazo de veinte años, el conjunto de las letras se habrá visto reducido en un 50%. Así, la resolución de la crisis se pospone veinte años, al tiempo que no se responde cuánto influirá la garantía del BCE a la emisión de nuevos bonos. Lo lógico es que poco a poco los bajos intereses del BCE vayan aumentando y tienen al alto nivel al que se les presta a los países no solventes. Es decir, el beneficio muy pronto desaparecerá, provocando la reacción de los países con superávit, que verán a los países con déficit trasladar su crisis al BCE.

La propuesta de la conversión en recíproca de la deuda pública se plantea claramente, entre otros también por el economista francés Thomas Piketty, en su comentadísimo libro, El Capital en el Siglo 21 (Harvard University Press, 2014). “La única manera de superar estas contradicciones es que los países de la eurozona (o cuantos lo deseen) unifiquen su deuda”, escribe en la página 558. Tres son las cuestiones que surgen de esta propuesta. Primera, que Alemania no tiene ninguna razón para soportar esa carga. Segunda, que los procesos de convergencia financiera que se prevén como condición firme en esta aventura serán tan dolorosos para los países endeudados y deficitarios, con sus equilibrados presupuestos y el resto de medidas previstas en el Pacto Financiero, que finalmente la conversión en recíproca de la deuda no supondrá alivio alguno. Finalmente, a nadie le importa la disminución de la deuda pública, como lo demuestra su aumento estos años en todos los países sometidos al régimen del Memorándum. Muy al contrario: su perpetuación se ha revelado de primer orden a través del chantaje. ¿Por qué perder semejante herramienta?

Objetivo inalcanzable las inversiones masivas

LAS PROFUNDÍSIMAS ANTINOMIAS DEL CAPITALISMO CONDUCEN AL DESARROLLO HIPERTRÓFICO DEL SECTOR CREDITICIO

La tercera medida de la “propuesta Moderada para la resolución del euro” se refiere a la financiación de inversiones masivas con las que se superará la crisis. Además de los problemas técnicos que conlleva la propuesta (bloqueo indirecto del BCE cuando algo así viene prohibido en su reglamento, y aún indirectamente, nuevo endeudamiento de los estados-miembro) se infravaloran las causas más profundas que han llevado a una disminución de las inversiones productivas en provecho del juego crediticio, en todo el capitalismo y no sólo en los países de la periferia europea, por más que en éstos se manifiesta de manera más intensa. Causas que están en relación, si quiera en un análisis final, con la tendencia declinante del porcentaje de beneficio y la crisis histórica que atravesamos.

Este callejón de salida es descrito de forma muy concisa por Maurizio Lazarato en su extraordinario libro La Construcción del Hombre Endeudado (eds. Alexandria, 2014). “Si el crédito y el dinero evidencian su naturaleza común como ‘de deudas’, es porque la acumulación se ha congelado, siendo incapaz de asegurar nuevos rendimientos”.

De manera más analítica lo describe Andre Gorz en un asombroso texto publicado en abril en la web socialpolicy.gr con título “La salida del capitalismo ha comenzado ya”. Dice ahí el filósofo austrofrancés:

“La crisis del sistema se manifiesta tanto a nivel macroeconómico como microeconómico. Se basa principalmente en una conmoción tecnocientífica que comporta una ruptura en el desarrollo del capitalismo y destruye con su impacto los cimientos de su fuerza y su capacidad para reproducirse…

La introducción de la informática y la automatización de la producción permitieron la producción de altas cantidades de mercancías con bajas cantidades de trabajo. El coste de trabajo por unidad de producto disminuye constantemente y el precio de los productos tiende a bajar. Y sin embargo, cuanto la cantidad de trabajo para una producción dada se reduce, tanto el valor que se produce por trabajador –su productividad- debe aumentar de manera que el beneficio a ingresar no disminuya.

Tenemos, por tanto, esta paradoja fenoménica: cuanto más crece la productividad, tanto más debe aumentar para evitar la disminución del volumen de beneficio.

La carrera de la productividad tiende así a incrementar sus ritmos, los trabajadores reales a disminuir, la presión al personal a ser más intensa, el nivel y el volumen de los salarios a reducirse. El sistema se desarrolla hacia un límite interno donde la producción y la inversión a la producción dejan de ser lo suficientemente rentables.

Los números certifican que hemos llegado a este límite. La acumulación productiva del capital productivo no deja de ceder. En los Estados Unidos, las 500 compañías del indicador Standard & Poor’s disponen de 631 billones de fondos líquidos: la mitad de los beneficios de las empresas americanas proviene de acciones en los mercados de capital.

En Francia, la inversión productiva de las empresas del indicador CAC 40 no aumenta aun cuando sus beneficios se disparan. Una parte en crecimiento de los capitales acumulados –que la producción no puede evaluar en su conjunto- mantiene la forma de capital bursátil. Se instaura así una industria económico-financiera que perfecciona el arte de crear dinero a través de la exclusiva compraventa de diferentes formas de dinero”.

Por tanto, la pregunta no se refiere a la financiación de las necesarias inversiones masivas, sino a la imposibilidad del capitalismo moderno de llevarlas a cabo.

“CRISIS HUMANITARIA”: GESTIÓN DE LA MISERIA

Medidas igualitarias de la filantropía burguesa

El carácter antagónico de la “propuesta Moderada para la resolución del euro” aun con los intereses laborales a corto plazo (como se condensan en la petición de mejora de la posición de los trabajadores como resultado de la disminución de los beneficios del capital) se revela en la cuarta y última propuesta que se ocupa de la lucha contra la crisis humanitaria con medias de carácter filantrópico (una problemática que proviene de la caja de herramientas neoliberal). Los autores del manual hacen como si no supieran que la crisis humanitaria es sólo la punta del iceberg. Fuera del campo de visión se encuentra un empeoramiento de las dimensiones históricas de la posición del trabajo vivo como se refleja, significativamente, en la parte de los salarios en el PIB que disminuye gradualmente. En los países de la eurozona de los 12, del 72,4% en la década 1971-80, se redujo al 69,4% en el período 1981-90, al 66,7% en la década 1991-2000 y al 64,4% en la 2001-10 (Statistical Annex of European Economy, Spring 2014, European Commission). La caída de la participación de los salarios del trabajo en el producto conjunto no supone por lo general una tendencia espontánea del capital, resultado de pequeños e imperceptibles desplazamientos. El telón se abrió durante el mandato del canciller socialdemócrata Gerhardt Schraeder y su aplicación se generalizó con la ayuda de la UE. Nunca se habría impuesto una reducción de salarios en Grecia del orden del 22% o una derogación de los convenios de empleo colectivos, del salario mínimo y de las rentas, sin el auxilio de la Troika, donde la UE participa con 2 de los 3 miembros. La provisión de alimentos puede ayudar a paliar las formas más extremas de la crisis (algo que además ha sucedido en el último año), pero de ninguna manera combate las causas del empobrecimiento de la sociedad, como se pone de manifiesto no sólo en la periferia de la eurozona, sino también en su núcleo. En base a la propuesta de los 3 economistas en relación con la financiación mediante el Target 2, ¿cómo entonces se va a combatir la pobreza de los 7 millones de alemanes que trabajan en los “microjobs” por 350 euros al mes? Incluso en la periferia, ¿cómo se van a financiar a largo plazo las necesarias intervenciones cuando los pagos se igualan gradualmente en el sistema y los beneficios relativos siguen una tendencia declinante? Además, ¿por qué razón los países con superávit van a renunciar a sus beneficios, cuando podrán alegar que los costes que acompañan funcionan también como freno para la extensión de los países con déficit y su posible resta llevará las desigualdades al máximo, dando lugar a nuevos desequilibrios?

En definitiva, la propuesta Moderada no convence por su capacidad de resolver la crisis del euro. Su imposibilidad proviene del (ingenuo) convencimiento de sus autores de que los problemas actuales son consecuencia de una deficiente comprensión del carácter de la crisis por parte de quienes gobiernan. En consecuencia, basta con que aparezcan otros con mayores conocimientos que adviertan las soluciones y entonces… todo se solucionará.

En contraste con las anteriores afirmaciones, que maquillan la situación creando ilusiones, la crisis del euro revela el plan de clase de una profunda transformación social que se está produciendo en toda Europa y se materializa en una lluvia de medidas. Este plan no puede revocarse en tanto se muestre lealtad y respeto a los tratados fundacionales de la UE y de la eurozona que tienen papel protagonista en la disminución de los salarios, los despidos de empleados públicos y las privatizaciones. Condición para la solución de la crisis del euro es la salida del euro para empezar y de la UE, un camino que no será ni recto ni sin dolor, pero deshará por fin el nudo gordiano.

De la crisis de la deuda soberana a la predeterminación del sistema político (Barcelona 19.7.2014)

cat(Ομιλία στα ισπανικά στο 5ο διεθνές συνέδριο που πραγματοποιήθηκε στην Βαρκελώνη στις 19 και 20 Ιουλίου, με θέμα την συντακτική εξουσία. Περισσότερα εδώ. Πρώτη δημοσίευση εδώ και εδώ)

Como seguro ya sabéis, las severas medidas de austeridad en Grecia empezaron hace cuatro años, en mayo de 2010. Medio año antes, en octubre de 2009, la Izquierda Griega experimentó una de sus peores sorpresas, cuando vio que el bipartidismo griego obtuvo en las elecciones anticipadas uno de sus mayores porcentajes de las últimas décadas (el 77%, del cual un 44% del partido socialdemócrata PASOK y un 33% del partido de la derecha Nueva Democracia). Pero el punto álgido de su triunfo coincidió con su decadencia. A lo largo de estos cinco años, su influencia política se ha colapsado. En las recientes elecciones al Parlamento Europeo, entre los dos partidos sumaron el 30% y ahora es un secreto a voces que ambos están en proceso de cambio de sus líderes e incluso del nombre de sus partidos. Lo único que nadie sabe es la forma que tomará esta transformación. Por tanto, una conclusión inicial es que Grecia está bajo una doble crisis: económica y también política.

LEONIDAS VATIKIOTIS

Permitidme presentaros algunos datos que describen las profundas transformaciones económicas durante la crisis actual. A lo largo de estos años, con la ayuda de la Troika (UE y FMI) y con el unánime apoyo de la élite de la clase dominante griega (banqueros y propietarios):

– el desempleo ha llegado al 27%, superando incluso el récord español;

– entre los desempleados, sólo un 10% recibe algún tipo de subsidio;

– los salarios se han reducido en promedio un 40% (nunca antes había ocurrido esto en un período de tiempo tan corto);

– de entre la “gente afortunada” que está trabajando, 1 de cada 3 está cobrando su sueldo con un retraso de más de 6 meses.

– los impuestos a los trabajadores se han disparado (por ejemplo, los impuestos sobre bienes inmuebles se han incrementado un 700% desde 2009).

– el PIB se ha reducido un 21% desde 2008, cuando la crisis empezó, un récord global en tiempos de paz;

– decenas de miles de jóvenes científicos y graduados universitarios han emigrado al norte de Europa, sobre todo a Alemania, y a Oriente Medio;

– más de 250.000 pequeñas, medianas e incluso grandes empresas han cerrado y 200.000 más cerrarán entre este año y el próximo, cambiando radicalmente la típica estructura social esférica del sur de Europa, que fue la dominante a lo largo del período de postguerra, por una estructura piramidal.

Por otro lado, los bancos griegos han sido subvencionados con 211.000 millones de euros desde 2008, lo que equivale al 115% del PIB actual. En otras palabras, fuimos testigos de una transferencia sin precedentes de la riqueza social de la gran mayoría de la población a la burguesía, en concreto a la más parasitaria. En este proceso, la deuda pública se ha convertido en la excusa perfecta, escondiendo la transferencia de los costes de la crisis a la clase trabajadora. Debido a ello, y no por casualidad, desde 2009 la deuda soberana, a pesar del mayor impago de las últimas décadas (con un valor nominal de 105.000 millones de euros en mayo de 2012) se ha incrementado en porcentaje (ha pasado del 129% del PIB al 175%) y también en cifras absolutas (ha pasado de 299.000 a 321.000 millones de euros).

El ya mencionado coste social no fue una evolución indeseada, ni un accidente ni un error, como a menudo afirma el FMI disculpándose, ni tampoco un daño colateral. Fue el objetivo principal. Es una medida de su éxito, la cara oculta del objetivo de la Troika de construir una “economía de la oferta” reemplazando la actual “economía de la demanda”, que –en sus propias palabras– ha alcanzado sus límites y se considera obsoleta. Las economías de la oferta implican la abolición de los derechos de los trabajadores, la seguridad social, la protección medioambiental, la cohesión social, incluso las obligaciones tributarias del gran capital y aún más del capital multinacional.

Si queremos predecir el mañana de forma más exhaustiva, en términos tanto políticos como económicos, debemos describir las raíces de la crisis. En resumen, esta crisis fue una crisis capitalista. Se originó en la crisis financiera de 2008, se exacerbó a causa del descarrilamiento de las finanzas públicas, deterioradas por la participación en la UE y en el euro, pero sus orígenes se encuentran en la caída de la tasa de beneficio que causó la crisis de los setenta, con el fin del próspero período de postguerra, de los “treinta años gloriosos”. Teniendo en cuenta el carácter sistémico de las crisis y su persistencia a lo largo de tantas décadas, es obvia la violencia de la solución que proponen las clases dirigentes. A todo esto podemos añadir que la regulación financiera (por ejemplo, la separación entre bancos de inversión y bancos comerciales, o la reducción del endeudamiento) no sirve para resolver nada.

Si hablamos del laboratorio que ha sido la política griega, similar a la periferia de la UE, en la vida política se han promovido soluciones tanto violentas como radicales. En resumen, describiría el plan de futuro como un giro intenso hacia la política más reaccionaria (como lo que está sucediendo en la economía, donde la solución es el reaganismo y el thatcherismo más radicales). Lo que está sucediendo con el partido neonazi Amanecer Dorado (AD) es muy característico. Los esfuerzos del gobierno de ilegalizarlo desde septiembre, cuando AD asesinó a un joven cantante antifascista, han fracasado, puesto que AD ha aumentado su poder en paralelo al aumento del desempleo y la pobreza. En las elecciones de 2009, AD obtuvo un porcentaje marginal del 0,29% (20.000 votos) y tres años después, en mayo de 2012, alcanzó el 6,97% (441.000 votos). En las recientes elecciones al Parlamento Europeo logró un 9,39% (537.000 votos). Por eso podemos decir que AD es una creación original de las políticas de austeridad, del FMI y de la UE.

La pregunta obvia de por qué no tenemos un fenómeno similar en otros países también golpeados por la crisis tiene una doble respuesta. Primero, en ningún otro país se ha impuesto un programa de austeridad tan violento. Segundo, Grecia fue el único país donde los colaboradores del nazismo nunca fueron procesados; sí fueron procesadas las fuerzas de resistencia y la izquierda comunista permaneció fuera de la ley hasta 1974… En otras palabras, la clase dirigente griega tiene una histórica tendencia intrínseca al fascismo y al totalitarismo. Los acontecimientos de Grecia, con el ascenso de la derecha racista, no difieren mucho de otros países. En Francia, Reino Unido y en los países nórdicos también hemos visto en las recientes elecciones al Parlamento Europeo que los partidos racistas han respaldado la indignación de la población por la austeridad. En parte, debido al titubeo de la izquierda a la hora de combatir a la UE y a la plena incorporación de la socialdemocracia a los mecanismos de la UE. Este vacío fue llenado por los partidos de extrema derecha, de intereses nacionalistas y burgueses, no populares.

El giro hacia una política reaccionaria, una tendencia permanente, no sólo surge sobre la base de una realidad económica. Detrás también existen razones políticas que apuntan en la misma dirección. Subrayaré un par de ellas. Primero, la degradación de la actual democracia burguesa por las continuas violaciones constitucionales y la devaluación del parlamento o del poder legislativo a favor del poder ejecutivo, según la clásica división de poderes. Sólo un ejemplo: el primer acuerdo presupuestario de 2010 (110.000 millones de euros) nunca fue ratificado por el Parlamento griego, mientras que el segundo en 2012 (109.000 millones) provocó que los profesores de derecho público se pronunciaran en contra porque mantenían que era una bomba en los cimientos del orden constitucional. La segunda razón política que lleva a una política reaccionaria es la UE. Recordad que en noviembre de 2011, en Grecia y en Italia también, Merkel y Sarkozy provocaron un golpe, depusieron a los primeros ministros electos (Papandreu y Berlusconi). En su lugar designaron a dos tecnócratas de la banca (Papademos y Monti). Para ampliar la base parlamentaria de Papademos, el IV Reich impuso en Grecia un gobierno de coalición, con la participación por primera vez del partido de ultraderecha light (LAOS).

Cuando la UE legitimó la presión de la ultraderecha sobre los estamentos políticos para forzar su participación en el gobierno, ¿por qué no entró en el Parlamento un partido de pura ultraderecha (como la banda criminal AD)? El último ejemplo que muestra la responsabilidad de la UE es el debilitamiento de la soberanía a manos de la UE y concretamente de la Comisión. La transferencia de poderes de los gobiernos elegidos a la UE, el aluvión de leyes de la UE incorporadas a la legislación nacional y el nombramiento en Grecia y en Chipre de un cuerpo de tecnócratas extranjeros (equipo de trabajo) para reformar la administración pública han transformado a los países endeudados en endeudadas colonias postmodernas de Alemania, recordando la ocupación nazi. La futura agenda de la UE es también causa de preocupación. Pongo de relieve las siguientes obligaciones:

– el compromiso en torno al equilibrio presupuestario;

– sanciones a los países que mantengan el déficit;

– la supervisión de aquellos países que estén endeudados con otros países de la UE hasta que hayan amortizado el 75% de su deuda, y muchas más.

Todas ellas han sido introducidas por el Pacto Fiscal y el Pacto Euro Plus (2011), incluso en forma de enmiendas constitucionales. Esto fue una decisión del Consejo Europeo. Las partes cruciales de este arsenal reaccionario (como el paquete de reformas de los Packs 2 y 6) han sido votadas por el Parlamento Europeo, mostrando que incluso el Parlamento Europeo elegido no puede servir de contrapeso a la designada y no democrática Comisión Europea.

En mi opinión, la izquierda europea debería aprender de la izquierda latinoamericana, que ha rechazado cualquier tipo de integración económica con Estados Unidos en forma de proyecto imperialista, y rechazar totalmente la integración de la UE, por el hecho de ser un proyecto alemán y de las grandes empresas. La necesaria integración económica, que conseguiría economías de escala, debe construirse, antes que nada, desde las diferentes bases sociales y políticas, excluyendo países caracterizados por tan altos registros de productividad como Alemania. Al mismo tiempo, incluiría los países del norte de África o de Oriente Medio, que tienen lazos históricos comunes con nuestros propios países.

Teniendo en cuenta la manera furibunda en que el capital impuso modificaciones constitucionales con el fin de asegurar la exclusión de cualquier política de redistribución, hemos de reconocer que nuestra demanda de un cambio constitucional no implica diferencia alguna de por sí. En Grecia, los centros de política más conservadora (la Federación de Empresarios, por ejemplo) piden insistentemente una reforma constitucional con ánimo de abolir los artículos que describen como deber de Estado el pleno empleo o el proveer atención sanitaria y educación públicas a todos los ciudadanos. Su objetivo es transformar el estado de emergencia excepcional, que ha surgido en los últimos años bajo la terapia de choque de los Memorandos, en una especie de orden constitucional. Además, se tratan de penalizar las huelgas y las luchas políticas por el cambio social.

La petición de una Asamblea Constituyente, obviamente, supone… algo más que simples reformas por la discusión en profundidad que implica, definiendo un nuevo principio del sistema político. Incluso en este caso, en mi opinión, la Asamblea Constituyente es necesaria como punto de inflexión, pero no es suficiente para acabar con la crisis y la inestabilidad del sistema político actual, y desde un punto de vista popular ha de permitir y asegurar un cambio radical social y político. Ambos son condiciones determinantes para asegurar que ahondar en las desigualdades sociales y de clase, el aumento de la pobreza y el hambre permanente pertenecerán definitivamente al pasado de las sociedades modernas.

Lo primero es la política. Lo segundo son las luchas sociales y la reaparición de un nuevo movimiento obrero. Ambos comparten la demanda de cambios para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las mayorías sociales en detrimento del capital. Una demanda y lucha política es aquella que aspira a cambiar a nivel nacional por oposición a la demanda económica limitada a una región, fábrica o sector industrial. Nuestra ambición debe ser lograr victorias en lo universal, aplicadas a todo el mundo por ley, y no de forma parcial (este es un objetivo opuesto a la tesis de John Holloway de “cambiar el mundo sin tomar el poder”). En esta tesitura debemos esperar una nueva generación de constituciones que contengan los derechos sociales y de los trabajadores y que sean la repuesta de las mayorías sociales a las nuevas políticas agresivas de la Europa del capital. Destaco las siguientes cuestiones cruciales, de entre muchas otras, que deberían estar incluidas en una constitución:

1 – Cancelación unilateral de la deuda pública, empezando por la deuda de la Troika (oficial), que representa la personificación de la deuda inadmisible, ilegal e ilegítima. La auditoría como herramienta puede proveer la documentación necesaria, de acuerdo a las leyes internacionales, para su abolición.

2 – La nacionalización de los bancos y de las empresas de importancia estratégica.

3 – La reducción de las jornadas de trabajo (sin reducción de salarios) como una forma de combatir el desempleo y de facilitar la participación de las personas en los asuntos de interés común.

4 – Abolición de los impuestos indirectos y que gravan a las clases populares (sobre la vivienda habitual, por ejemplo), generosos impuestos sobre el capital, especialmente las multinacionales.

5 – Prohibición de cualquier tipo de privatización, cancelación de las ya realizadas, blindaje constitucional de la propiedad pública.

6 – Educación, sanidad y seguridad social exclusivamente públicas, gratuitas y de alta calidad.

7 – Abolición de cualquier tipo de privilegio para los que se ocupen de lo público. Sus remuneraciones no deberían sobrepasar el salario mínimo (en Grecia se ha reducido a 480 €).

8 – Cese de la representatividad para poner fin a la actual falta total de rendición de cuentas entre dos elecciones.

9 – Castigo de aquellos políticos que hayan votado a favor del rescate de los bancos y de los programas de austeridad que están causando la presente crisis humanitaria.

10 – Salida de la zona euro, de la UE y de la OTAN, que son organizaciones imperialistas que representan los intereses del capital, hostiles a las personas.

Para terminar, quiero remarcar que incluso la constitución más progresista (que refleje el equilibrio de clase en un determinado período) puede ser marginada de la política, no teniendo impacto alguno en la vida diaria. Sólo las luchas sociales, las huelgas combativas contra el capital y los gobiernos pueden garantizar que los trabajadores se puedan apropiar de la riqueza social, construyendo una sociedad sin explotación, pobreza ni alienación.